Los problemas son el verdadero motor de la inteligencia humana, mientras que el pensamiento es el instrumento para su resolución. Una vida sin problemas carece de estímulos.
Mediante una metodología diseñada para desarrollar las habilidades de observación, transformar los problemas en oportunidades, coordinar la creatividad para generar ideas con las estrategias para llevarlas a la práctica, podemos ingresar en el mundo dinámico de los proyectos como una forma realmente efectiva de protagonizar la revolución tecnológica en el mundo laboral.
Esta nueva propuesta supera el carácter enciclopedístico de la educación formal bajo el concepto de que aprender es también obtener resultados.